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Hidratación.
La
hidratación es parte clave en el rendimiento deportivo
ya que durante el
ejercicio físico, se produce un aumento de las perdidas de
liquido, durante el ejercicio la sudoración aumenta para compensar
el aumento de la temperatura corporal, por lo que el aporte de agua tiene
que ser mayor. Si el deporte se practica en un ambiente caluroso y húmedo
la evaporación del sudor disminuye y se pierde sin que sea útil para
disminuir la temperatura corporal, por lo que las necesidades hídricas
serían todavía mayores. En actividades físicas de
mas de una hora se recomienda mantener una hidratación de 200
ml cada media hora. Después del esfuerzo se aconseja ingerir agua a
voluntad, con un mínimo de 500 ml de agua en la hora posterior al
ejercicio añadiendo 50-60 gr. de hidratos de carbono, para empezar a
suplementar el gasto producido durante el mismo .
El
agua es la mejor forma de hidratarse adecuadamente
No obstante, elimina la
sensación de sed antes de que se esté totalmente hidratado y no repone los
minerales perdidos, además de que estimula más rápidamente la eliminación
de líquidos por medio de la orina. Las bebidas
deportivas han sido creadas para rehidratar rápidamente durante el
ejercicio. Sin embargo, no todas las bebidas deportivas son iguales; hay
que buscar en las bebidas 5 puntos que son claves:
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Deben
tener 14g de carbohidratos por cada 240 ml.
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Mezcla
adecuada de carbohidratos (sucrosa, glucosa y fructuosa).
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Sin gas.
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Nivel
adecuado de electrolitos (sodio y potasio).
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Buen
sabor.
Debe tenerse en cuenta que la bebida,
sea cual sea, que se utilice para hidratarse debe estar más fría
que la temperatura ambiente, para que se absorba más rápidamente.
Se hay
demostrado científicamente que para mejorar el rendimiento deportivo,
hidratarse es primordial, pero sobretodo, es necesario dosificar los
líquidos en cantidad y tiempo; es decir, la ingestión de éstos debe ser
antes, durante y después del ejercicio.
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